Escribe una contraseña inventada y mira cómo la vería un atacante: cuánto tardaría en adivinarla, qué patrones la delatan y qué pasa si la usas en cinco sitios a la vez. El cálculo se hace en tu navegador: no se envía ni se guarda nada.
Escribe una contraseñaentropía aproximada: —
Se analiza solo en tu navegador, letra a letra. Nada se envía, nada se guarda.
O prueba con:
Longitud—
Variedad—
Patrones—
Diccionario—
Repeticiones—
Tiempo estimado para adivinarla
En línea, con límites de intentosunos 10 intentos por segundo—
Fuera de línea, en un ordenadorunos 100 millones por segundo—
Fuera de línea, con una GPUunos 100 000 millones por segundo—
Es una estimación orientativa. Depende de cómo guarde la web tu contraseña (un hash lento, como bcrypt o Argon2, deja el ataque con GPU en unos miles de intentos por segundo) y de si ya apareció en alguna filtración: entonces se prueba la primera.
REUTILIZAR
El efecto dominó de una sola contraseña
Una tienda online pequeña sufre una filtración y tu correo y tu contraseña acaban en una lista. Los atacantes prueban esa misma pareja en todos los servicios conocidos. Elige cómo usas tú la contraseña y simula la filtración.
Tienda onlinea salvo
Correoa salvo
Red sociala salvo
Trabajoa salvo
Bancoa salvo
Todo en orden. Pulsa «Simular la filtración de la tienda» para ver qué pasa.
MÁS ALLÁ DE LA CONTRASEÑA
Passkeys y verificación en dos pasos
Passkeys (llaves de acceso)
Una passkey es un par de claves que crea tu móvil u ordenador: la parte privada nunca sale del dispositivo y se desbloquea con tu huella, tu cara o el PIN. No hay nada que escribir, nada que adivinar y nada que robar en una filtración; y no funciona en una web falsa, porque está atada al dominio de verdad.
Cómo activarla
Entra en la configuración de seguridad de la cuenta (correo, banco, redes).
Busca «Llaves de acceso» o «Passkeys» y pulsa «Crear».
Confirma con la huella, la cara o el PIN del dispositivo.
Guarda también un segundo método por si pierdes el dispositivo.
Verificación en dos pasos (2FA)
Añade algo que tienes (una aplicación de códigos, una llave física o, como último recurso, un SMS) a algo que sabes (la contraseña). Si te roban la contraseña, al atacante le sigue faltando el segundo paso.
Cómo activarla
Configuración → Seguridad → «Verificación en dos pasos».
Elige una aplicación de códigos (hay varias gratuitas) antes que el SMS.
Escanea el código QR con la aplicación y escribe el código de seis cifras.
Guarda los códigos de recuperación en un lugar seguro, fuera del móvil.
Y para las contraseñas que sigan haciendo falta: un gestor de contraseñas crea y recuerda una distinta para cada servicio. Tú te sabes una sola, larga, y el gestor rellena las demás (y se niega a rellenarlas en una web falsa).
Qué aprendes
La longitud manda: una frase de cuatro palabras poco habituales resiste más que ocho caracteres «raros», y un patrón (fechas, secuencias, nombres) la hunde aunque lleve símbolos.
Reutilizar es el fallo más caro: la filtración de un servicio pequeño abre el correo, y con el correo se restablece todo lo demás.
Las passkeys y la verificación en dos pasos convierten una contraseña robada en una contraseña inútil: actívalas primero en el correo, que es la llave maestra.
Demo didáctica con datos ficticios: no analiza tu web ni tus contraseñas; nada sale de tu navegador.